Vida al aire libre

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Por: Pamy Rojas

Estoy descalza. El agua helada del río corre por las piedras y por mis pies. Subo por el monte. Huele a tierra, a fango. Llego al portón de madera, lo abro. Me rodean las gallinas. Recojo varios huevos. Se los llevo a mi abuela para el desayuno. Abro los ojos y los cierro nuevamente. Respiro. Ahora estoy sobre la arena de la playa. Mis pies, todavía descalzos dejan una huella. Las olas y su espuma me rodean los tobillos. Respiro salitre. Los rayos de sol me calientan la espalda. Recuerdos. Mi niñez en la naturaleza.

Richard Louv, en su libro Last Child in the Woods, presenta una investigación sobre cómo la desconexión de los niños con el entorno natural podría causarle problemas de atención, depresión y hasta obesidad; el autor le llama Trastorno por déficit de naturaleza (Nature Deficit Disorder). En esta publicación, Louv también ofrece soluciones a este problema; como acciones que podemos tomar los ciudadanos para fomentar un cambio en nuestras comunidades, en las escuelas y con nuestra familia.

Sería maravilloso que más padres, madres y centros educativos emularan el concepto de las escuelas escandinavas; donde se fomenta la educación fuera del salón de clases. En Noruega definen esta idea de estar contacto con la naturaleza en una sola palabra: friluftsliv; que en español se traduce “vida al aire libre”.

El hecho de que vivamos en una isla tropical, facilita enormemente el que podamos disfrutar de la playa, las charcas, los bosques y los parques en cualquier época del año. En otras palabras, aquí no hay temperaturas heladas que puedan dificultar el contacto con la naturaleza. Es más, hasta chapotear bajo la lluvia es toda una experiencia. Como padres y educadores, podemos facilitarle a los niñ@s un espacio en el que puedan enfangarse, treparse a un árbol y descubrir insectos.

Aquí 5 ideas al aire libre inspiradas en la lectura del libro Last Child in the Woods, adaptadas a recursos locales:

Caminar y leer entre árboles – puede ser tan cerca como el parque del lugar donde vives o visitar un bosque cercano. Un libro que podrían llevar a este recorrido y sentarse a leerlo bajo la sombra de un árbol es: El flamboyán amarillo de Georgina Lázaro. Algunos parques y bosques de Puerto Rico son: Bosque Aguirre en Guayama, Bosque San Patricio en Guaynabo, Parque Nacional Julio Enrique Monagas en Bayamón y Bosque Cambalache en Arecibo, entre otros. En el recorrido pueden comparar tamaños de hojas de árboles, observar lagartijos, hormigas y cualquier otro animal. En este enlace del Departamento de Recursos Naturales hay un listado de los bosques estatales de Puerto Rico.

Adoptar a un árbol y hacer un álbum – elijan un árbol que ya esté sembrado en una acera o en el parque de la urbanización, preferiblemente adopten uno pequeño para que lo vean crecer, también pueden sembrar uno en el patio o cerca de donde viven. Si deciden sembrar un árbol, el Fideicomiso de Conservación cuenta con una herramienta digital para ayudarles a elegir el árbol nativo que más les convenga. Algunos árboles nativos que se pueden sembrar en áreas reducidas y que crecen relativamente rápido son el pajuil, la péndula y la guanábana. Tómense fotos junto al árbol en ocasiones especiales como cumpleaños o graduaciones, pueden hasta hacer un álbum que titulen: Mi árbol y yo. Anoten cómo crecen ambos, el niño y el árbol. Aquí el enlace para la aplicación Árboles Nativos del Fideicomiso de Conservación.

Sembrar un huerto casero y visitar fincas locales – recuerdo cuando era niña que cada vez que mi mamá cocinaba, me pedía que fuera al patio a buscar hojas de recao. Teníamos un pequeño huerto con varias hierbas. Además, visitábamos con frecuencia la finca de mis abuelos en Vega Baja, donde había toda clase de árboles frutales. Para los niñ@s es sumamente emocionante poder ver el proceso de la semilla convertirse en fruto y luego cosecharlo. Actualmente, la idea de los huertos caseros se está proliferando en las escuelas y en nuestros propios hogares. La página Visit Rico ofrece una guía de varias experiencias para niñ@s en fincas locales donde se puede aprender sobre huertos caseros, la agricultura orgánica o la historia del cacao, entre otras.

Vivir la experiencia con tortugas y apoyar las organizaciones – estoy convencida de que todo ser humano debe poder tener la oportunidad de ver una tortuga poner sus huevos. Comparto en este enlace lo que viví al ver a un tinglar desovar: Fue impresionante ver cómo esta especie, de casi seis pies de largo y que puede pesar hasta mil libras, se movía lentamente, a su propio ritmo, acompañada por el silencio que conquistaba en el ambiente.  Además en este otro enlace, Ruta de la tortuga marina, hay una lista de algunas organizaciones que velan por la protección de estas especies; podrían como familia ofrecerle apoyo a estas organizaciones y a la vez tener la opción de vivir la experiencia.

Salir de la casa y apagarlo todo – simplemente salir de la casa y desconectarse de los aparatos electrónicos es el principio para relacionarse con el mundo natural. Es imprescindible limitar el tiempo de uso de las tabletas, los celulares y los juegos electrónicos para ofrecerle a los niñ@s experiencias donde puedan estimular su creatividad y a la vez promover el contacto con la naturaleza. En este calendario del blog Que hago con los nenes hay muchísimas actividades que pueden ser una perfecta excusa para salir de la casa. La tablet y los juegos electrónicos se quedan guardados en la casa y los teléfonos celulares se dejan apagados en el bolsillo o en la cartera.

¡A gozar en la naturaleza!

NOTA: Esperamos, que si es su decisión llevar a cabo estas actividades, las puedan disfrutar al máximo; no somos responsables por su seguridad mientras participan en estas.

2017-06-28T16:49:25+00:00

2 Comments

  1. Bruny Nieves June 15, 2017 at 2:18 am - Reply

    Tan sencillo que a veces olvidamos que la solución muchas veces se encuentra con pasar 5 minutos en el patio de la casa junto a los nenes. Su creatividad no tiene fin, es cuestión de encausarla y presentarles un escenario tan lleno de estímulo como es la naturaleza. Gracias por estas ideas.

    • Pamy Rojas June 15, 2017 at 6:39 am - Reply

      Sí, las opciones son infinitas. ¡Vida al aire libre! Gracias por leerlo y compartirlo.

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